El oro puro posee unas características físicas de color, brillo e inalterabilidad que lo hacen ser sumamente valorado, pero a la vez es un metal excesivamente blando para la mayoría de aplicaciones como es el caso de la joyería. La fabricación de joyas en oro puro sufriría un rápido desgaste y gran deterioro, por lo que normalmente el oro se utiliza en aleación con otros metales que le proporcionen las características que buscamos.

Pepita de oro puro.

Entendemos por ley, en los metales preciosos, la proporción de peso de metal precioso puro que se encuentra en una aleación o liga. La cuantía del oro en las aleaciones se mide en milésimas partes del peso de este metal sobre el peso total de la aleación y es lo que conocemos como ley del oro. También es probable que hayáis visto expresar la ley en quilates, habiéndose determinado que el oro puro tiene 24 quilates y por tanto un quilate indica 1/24 partes en peso de oro puro en la aleación. Que una pieza tenga 18 quilates quiere decir que el 75% de su peso es oro, es decir, una riqueza de 750 milésimas.

La calificación del oro como metal precioso viene dada por su belleza, utilidad, valor y escasez, sin embargo, las leyes y normas de cada país y legislación se ocupan de regular la pureza de los metales en sus distintos usos.

Fundición de oro.

Existen diferentes aleaciones de oro que utilizamos habitualmente en la fabricación de joyas:

El oro de primera ley, es conocido como oro de 18 quilates o de 750 milésimas. De cada 24 partes en peso de la aleación, 18 de ellas son de oro puro y las restantes son otros metales que le aportan dureza, estabilidad y cierta tonalidad. En el caso del oro amarillo generalmente plata y cobre, en el oro rosa introduciendo una mayor proporción de cobre en la aleación o liga, o plata y paladio o platino en el caso del oro blanco.

El oro de segunda ley, es conocido como oro de 14 quilates o de 583,3 milésimas. De cada 24 partes en peso de la aleación, 14 de ellas son de oro puro y las restantes 10 de ellas son otros metales, utilizados con finalidades estéticas o prácticas.

Cualquier otra proporción puede ser comercializada y realizar piezas de igual belleza o atractivo, pero únicamente podrán utilizar la calificación “… de ley” (1ª ó 2ª) siempre que se igualen o superen los valores apuntados en la norma.

En Barney Barnato siempre utilizamos como estándar el oro de primera ley 750mls. para todas nuestras colecciones de joyería en oro, así como en alianzas o anillos de compromiso.

Pendientes de oro de 1ª ley y diamantes. Foto: Barney Barnato

Alianzas Elements de oro de 1ª ley. Foto: Barney Barnato

Anillo de compromiso de oro de 1ª ley y diamantes. Foto: Barney Barnato

Solo apuntar que no existe relación alguna entre los quilates del oro que expresa la riqueza de este y los utilizados para los diamantes u otras piedras preciosas que indican el peso absoluto de estas gemas y equivale a 0,2 gramos. Son magnitudes distintas.

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